|
Constanza Gazmuri
La muestra de Constanza Gazmuri surge a partir de la unión de dos líneas de investigación que se vinculan por medio del espectador como observador activo.
La ambigüedad inicial, la construcción por capas y las relecturas que se deben efectuar, son características comunes en estas dos líneas de trabajo que se contraponen desde su visualidad pero se vinculan desde su contenido (la verosimilitud en la imagen y el cruce de lenguajes).
Por una parte, la sala subterránea contiene fotomontajes que reflejan acumulaciones caóticas, construidas mediante repeticiones de formas arquitectónicas, las cuales develan su irregularidad y la manera en que están construidas al observarlas en detalle.
Las imágenes resultantes invierten la lógica común de la percepción, reuniendo simultáneamente varios puntos de vista y diversas posiciones de la imagen en un mismo plano.
Dos de estos fotomontajes muestran estructuras modernas, retículas y habitáculos contenedores de actividad humana. Estos espacios corresponden a un lugar de trabajo (oficinas) y a un espacio cultural (Museo Guggenheim NY).
Dichas imágenes se constituyen desde su totalidad a modo de patrones geométricos , los que generan una construcción arquitectónica ficticia.
El resto de los fotomontajes corresponden a construcciones clásicas, menos rígidas y más cálidas, que surgen desde la acumulación de imágenes.
En esta sala también encontramos una video instalación titulada “Realidad Aparente”, la cual se conforma a partir de una serie de registros capturados desde diferentes azoteas de Santiago; en conjunto con una tarima que involucra al espectador con la obra de forma directa. Este video collage aborda problemáticas relativas al tiempo, al espacio urbano y a la percepción.
Por otra parte, en la sala de arriba se exhiben una serie de fotografías de paisajes rurales con atmósferas bucólicas donde abunda la neblina y la poca definición, acercándose éstas al ámbito de lo pictórico. Son imágenes estáticas pero efímeras, son terrenos inciertos y atemporales que nos transmiten la idea de viaje. Hay un transito implícito en ellas que surge desde el recorrido efectuado por un tren que va desde Cuenca a Valencia (España).
A su vez en el muro que la enfrenta visualizamos otras imágenes que comparten la misma atmosfera, estas corresponden a paisajes del sur de Chile.
Otros dos videos acompañan esta sala. Uno de ellos registrado desde un auto al pasar por el camino de entrada hacia Valdivia. En este se muestra un paisaje efímero donde las capas de video que lo conforman se mezclan y van creando nuevos territorios. En ellos domina por algunos segundos, la blanca atmósfera de la neblina para luego pasar a transparencias que revelan lentamente un paisaje que pareciera ser infinito.
El otro corresponde a un video de plano fijo grabado desde un muelle. En este registro se articula el paisaje con lo urbano como una sola unidad, lo que se da principalmente por la atmósfera brumosa presente en la imagen.
Con estos dos últimos videos, además de abordar la temática del paisaje busco generar un cuestionamiento en torno al cruce de lenguajes (fotográfico y de video) mediante el trabajo con la temporalidad en cada uno. Mi interés esta focalizado en generar un instante de duda, donde el espectador deba hacer un ejercicio de relectura y reinterpretación de lo que está viendo.
Finalmente el observador será quien gobierna su interpretación de los códigos alterados por el artista.
Artículos
Las Ultimas Noticias, 27 de septiembre de 2011
PORTALdelARTE.cl
Destacados de ArteEnChile.cl

Caja de luz

Casa

Esfera

Museo Guggenheim

Neblina
|